
Nacimos para servir
Desde 2015, SOS MOLLEPATA ha sido el refugio de salud para los viajeros del Camino Salkantay y la Laguna Humantay, y para toda la comunidad de Mollepata.

Una clínica que nació del corazón de los Andes
SOS MOLLEPATA abrió sus puertas en 2015 con una misión clara: ser el centro de salud de referencia para los miles de viajeros que cada año recorren la legendaria Ruta Salkantay y visitan la imponente Laguna Humantay.
Lo que comenzó como un pequeño tópico de emergencia para atender a excursionistas con mal de altura, lesiones de trekking y emergencias en ruta, pronto se convirtió en una clínica integral que hoy atiende a toda la comunidad de Mollepata y sus alrededores.
Desde el primer día, nuestra vocación ha sido la misma: brindar atención médica de calidad, con calidez humana y profundo respeto por la cultura andina. Porque entendemos que en estas alturas, cuidar la salud es cuidar la vida.
Lo que nos mueve cada día
Misión
Brindar atención médica integral y de calidad a los viajeros de la Ruta Salkantay, la Laguna Humantay y a toda la comunidad de Mollepata, con un equipo comprometido, equipamiento moderno y profundo respeto por nuestra tierra andina.
Visión
Ser el centro de salud de referencia en toda la provincia de Anta, reconocido por nuestra excelencia médica, nuestra respuesta rápida en emergencias de montaña y nuestro compromiso inquebrantable con la salud de las comunidades altoandinas.
Valores
- Compromiso: con cada paciente, como si fuera nuestra familia.
- Respeto: por la cultura andina y la dignidad de cada persona.
- Excelencia: en cada diagnóstico, cada tratamiento, cada gesto.
- Vocación de servicio: nacimos para servir, y eso nunca cambiará.
Donde los Andes encuentran su clínica
Mollepata es mucho más que un pueblo: es la puerta de entrada a una de las rutas de trekking más espectaculares del mundo. Cada año, miles de personas de todos los continentes pasan por aquí rumbo al Camino Salkantay y la Laguna Humantay.
Pero la altura, el frío y el esfuerzo físico extremo pasan factura. El mal agudo de montaña, las torceduras, las fracturas y las emergencias médicas son una realidad diaria en estas rutas. Y durante años, la opción más cercana era viajar horas hasta Cusco.
Por eso existimos. Porque nadie debería tener que elegir entre su salud y una aventura. Porque la comunidad de Mollepata merecía atención médica de calidad sin salir de su tierra. Y porque cada viajero que llega a estas montañas es nuestro huésped, y los huéspedes se cuidan.

Diez años cuidando vidas en las alturas
Desde 2015, cada paciente que cruzó nuestra puerta recibió más que atención médica: recibió el cuidado de una familia. Sea parte de nuestra historia.
